Christiane Endler, la mejor arquera del mundo: “nos merecemos tener los mismos sueldos y condiciones laborales que los hombres”

Hace unos días su foto levantando la Orejona dio la vuelta al mundo. El Olympique de Lyon ganó la Champions Leage y con ello su arquera, la chilena Claudia Christiane Endler  Mutinelli (30), se convirtió en la primera deportista nacional en obtener ambos títulos. Además de ser la mejor portera del mundo, por estos días forma parte del team femenino soñado de Europa, según el Panel de expertos de la UEFA.

La capitana de la Roja femenina sin duda tiene ganado un espacio en la historia del deporte nacional y mundial. Por ello también es parte de nuestras Mujeres Inolvidables en El Mostrador Braga.

Entre los muchos premios obtenidos en su carrera destacan: The Best de la FIFA 2022 (había sido nominada en 2019 y 2020) y mejor guardameta del mundo 2022.

El año 2021 fue nombrada  la mejor guardameta del mundo según el IFFHS y The Guardian la escogió nuevamente como la mejor portera del mundo.

Además, ha sido elegida como mejor portera de la copa y mejor jugadora de Chile en seis oportunidades.

La Tiane, como le dicen sus cercanos y a estas alturas sus seguidores, suma y sigue.

Nace una estrella

“Tiane, Campeona, Calule, Matadora…”, son algunos de los sobrenombres que le decían sus compañeros del Colegio Alemán de Santiago, donde por varios años fue la tesorera de curso y delantera estrella del equipo femenino de fútbol. Pero desde antes de pisar una cancha de fútbol probó natación, tenis, básquetbol y gimnasia, entre otras disciplinas. Finalmente comenzó a jugar regularmente por el Estadio Italiano, siempre como atacante. Hasta que a los 17 años, Marco Antonio Cornez, el recientemente fallecido arquero nacional, la motivó a probar en el arco. Había quedado impresionado por su movilidad y altura (mide 1,83 m). Dicho y hecho: nacía una estrella.

Comenzó jugando en el Estadio Italiano, pero su primer club profesional fue Unión La Calera, desde ahí fue llamada a integrar la Roja. Se cambió a Everton, con el que logró los subcampeonatos del certamen Nacional y la final de la Copa Libertadores 2010. pese a ser tentada por el Santos de Brasil, se quedó en Colo Colo, club con el cual dos años después ganaría la copa Libertadores de América. Entonces hizo un break para irse a estudiar (Educación Física y luego Negocios becada en la Universidad del Sur de Florida) y a jugar en el fútbol amateur en Estados Unidos. Allí en el South Florida Bulls, en un partido en Tampa, veedores del Chelsea inglés quedaron maravillados con ella y le presentaron una oferta. Era 2014. Si bien fue titular rápidamente, una lesión a los meniscos la dejó fuera del club e incluso pensó en el retiro. Sin embargo, luego de otra temporada en Colo Colo, partió al Valencia y bajo sus tres palos se convirtió en la primera extranjera en obtener el Premio Zamora, galardón que se entrega a la arquera menos batida de La Liga española. Más adelante vino el PSG de París y poco a poco se posicionó —Mundial de fútbol de por medio— entre las mejores jugadoras del mundo. Hasta fichar en el Olimpique de Lyon.

Compromiso feminista

Christiane está casada hace un año con Sofía Osorio. Juntas viven en Lyon al centro-este de Francia. “Para mí es muy importante ser una persona íntegra, honesta, un ejemplo para el resto a través de mi trabajo y por el esfuerzo que conlleva el estar donde estoy. Hoy disfruto el día a día y aprovecho cada momento, porque nunca sabes cuándo esto se puede acabar. Me considero superafortunada de poder hacer lo que hago y vivir así, no tengo nada que lamentar. Sí, hay días complicados, otros en que no quiero levantarme ni ir a entrenar, pero en general estoy súper feliz y completa, no puedo pedir nada más”, declaró hace un tiempo en una entrevista en L’Officiel.

En la misma nota reafirmó su compromiso feminista pidiendo igualdad de oportunidades para ambos sexos. “Creo que las mujeres nos merecemos tener los mismos sueldos y condiciones laborales que los hombres, sobre todo en mi profesión, donde siempre estamos un escalón por debajo de ellos. Entrar al mundo masculino es complicado. Al menos cuando yo empecé jamás pensé en poder llegar a tener igualdad de condiciones, porque no existía el fútbol femenino, no era una opción siquiera pedir algo. Ya estar en un equipo era gran cosa, y tener un lugar donde poder jugar y practicar era increíble. No me importaba si no me pagaban o si no tenía la ropa deportiva necesaria. En un comienzo jamás me planteé una lucha contra el hombre, sino que solo por estar y por hacer lo que me gustaba”.

Como capitana de La Roja, Endler ha estado siempre preocupada de que el fútbol femenino sea considerado en Chile, y no mirado en segundo lugar con respecto al masculino. Ha pedido apoyarlo y que las jugadoras tengan un contexto profesional y oportunidades para desarrollarse. Por ello apoya un conjunto de escuelas en comunas de la Región Metropolitana para fomentar el fútbol entre las niñas.

Poco a poco ha ido cumpliendo sus sueños. Entre los que alguna vez enumeró, le va quedando clasificar con Chile a los Juegos Olímpicos.

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